Coberturas

PRESENTACION DE “GENERA” EN EL ROXY: MALMAN Y UNA NOCHE LLENA DE FESTEJOS

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Malman armó un show a pura sensación y energía en el Roxy, festejando la salida de su nuevo material, junto con sus primeros 3 años de carrera como banda. El dúo cordobés conformado por Andrés Gutiérrez (bajo y voces) y Agustín Romanelli (batería y voz) presentó sus nuevas canciones por primera vez ante su público y desplegó toda su calidad artística, sin dejar de lado la humildad y la simpatía que los caracteriza habitualmente.

En el ambiente de la música sucede habitualmente que hay momentos puntuales que son para festejar, pero cada vez cuesta más encontrarlos. Se festeja la salida de un disco, el nacimiento de una banda, un debut. En definitiva, hechos que transcurren una vez cada tanto, y que a veces cuesta que se lleven a cabo. Sin embargo, el pasado sábado 13 de julio, hubo varios motivos para celebrar y para recordar, en una noche que tuvo de todo. Y estamos hablando en éste caso, de la presentación de Malman en The Roxy Live Bar, de Palermo.
Esta dupla ya afirmada y reconocida por propixs y extrañxs, es sin duda una de las bandas de mayor crecimiento en los últimos años. Oriundos de Córdoba, Andrés Gutiérrez y Agustín Romanelli jamás pensaron que aquellos primeros ensayos realizados por allá por 2015 y 2016 darían los frutos que hoy en día cosechan. Y es que con 3 años de carrera cumplidos, la banda lleva una gran cantidad de shows realizados. Han teloneado a bandas de gran renombre, y además se encuentran presentando su nuevo disco: “Genera”.

Si bien el disco fue presentado hace unos meses, en una escucha realizada en el bar Berlina Vorterix, en formato Silent, y algunos de los temas ya los habían tocado en vivo en algunas presentaciones previas, faltaba la presentación oficial. El sábado 13 de julio, el frío acechaba a la Capital Federal, pero pese a ello, un grupo de ansiosxs seguidores comenzaban a agolparse en las puertas de The Roxy Live Bar a minutos de la medianoche, con la intención de escuchar por primera vez en vivo las canciones del nuevo disco de Malman.
Apenas unos minutos pasados de las doce de la noche, las puertas se abrieron y unos instantes después, la jornada comenzó de la mano de los chicos de Jardín Florido. Este dúo, integrado por Exer Morales (voz y guitarra) y Gonzalo Martín Dulom Benavídez (teclados y coros) abrió la noche presentando canciones de su EP: “San Telmo”, y también mostrando un poco de lo que será su nuevo material. Con una impronta que fusiona estilos como el funk, el pop, el hip hop y la música electrónica, la banda despliega una gran cantidad de efectos y sonidos, con bases pegadizas y pistas de bajo y batería que apoyan desde atrás. Los solos de guitarra y los instrumentales largos, son dos de las características más presentes en la performance de éste grupo, que al igual que Malman, son cordobeses, aunque le dieron vida a su actual proyecto en el barrio de San Telmo, en el 2016. Con un dinámico y extrovertido despliegue, los Jardín Florido se despidieron agradeciendo la invitación, tras media hora de un show intenso y muy cambiante.
Era el turno de la expectativa y las ansiedades previas a la salida de Malman. Acostumbradxs a largas esperas, el público no se mostraba impaciente, aunque sí expectante. Y para sorpresa de muchxs, los artistas también parecían estarlo, porque tras 10 minutos de armado salieron al escenario, listos para presentar las canciones de “Genera”.

Con una vestimenta bastante elegante -como para la ocasión-, Romanelli se sentó en la batería al mismo tiempo que el “Cabe” Gutiérrez tomó su lugar colgándose el bajo, y sin mediar presentación alguna, dieron comienzo al show.
Con los parches sonando a pleno en una introducción un poco más extensa a la de la versión de estudio, “Lupa” comienza a sonar en el recinto como un grito a no renunciar pese a los obstáculos que aparecen en la vida. Con una base consistente, donde la voz toma el primer plano, la canción mantiene un ritmo pegadizo con una serie de riff constantes, y una bajada de batería bastante regular, que dan un vuelco cuando comienza el estribillo, y el sonido varía un poco en cuanto a la base original y aumenta gradualmente de intensidad. Como para dar a entender las ganas que tenían de tocar en vivo los nuevos temas, el dúo continúa sin freno tirando canciones una tras otra. En primer lugar suena “Reloj”, una canción enérgica con ritmos rápidos y una estructura muy apegada a lo clásico del rock. Después es el turno de “Era”, donde los tempos bajan un poco, y la intensidad se reserva para algunos momentos del estribillo. La estructura de la canción permite que las voces se destaquen un poco más, en lo que parece ser un pedido de respeto e igualdad dentro de la sociedad en que vivimos. El feedback con el público comienza a hacerse presente con las primeras palmas, y con la gran primer ovación de la noche luego del grito de Andrés: “¡Igualdad, guacho!“
Aún sin mediar palabra, la historia continúa con “Gen”. Andrés comienza tirando unas líneas de bajo y Agustín se acopla lentamente y bien desde abajo para la introducción. La fuerza del tema fluye desde los múltiples arreglos de batería sumados a la impronta funk que brota desde los acordes que vuelan desde el bajo.
Ahora sí, luego de varios minutos sin articular palabra hacia la gente, Romanelli frena unos segundos y saluda a la concurrencia: “Buenas noches, ¿Cómo están ahí abajo?” La arenga y el griterío de la gente no se hace esperar, entonces el baterista no tiene mejor idea que aumentar la temperatura con una propuesta imposible de declinar: “Vamos a tocar unos temitas de ‘Campo’, ¿les parece?”. Claramente, la respuesta es netamente afirmativa, por lo cual los Malman recurren al momento retro de la noche haciendo delirar a la concurrencia con dos grandes clásicos de su primer disco: “Locura” y “Hambre”, provocando así los primeros pogos de la noche.
Después de tanta liberación de energía, llega el momento de relajar un poco el cuerpo y la mente. Tras el anuncio de una sección acústica, los Malman toman lugar en unas banquetas altas, y mientras Andrés se cuelga una guitarra acústica y Agustín una electroacústica, aprovechan para darle la bienvenida al invitado de la noche: Patricio Prever, cantante de la banda Sonreí. Con él apoyando a Romanelli en la voz, la banda ejecuta “Mural”, una muy linda canción de su primer disco, potenciada por la gran capacidad vocal del invitado. Después le dan paso a “Simple”, un tema cargado de emotividad y belleza y con una hermosa letra, que parece evocar a la confianza en unx mismo para salir adelante.
Prever se despidió envuelto en aplausos luego de su magnífica participación en el set acústico, y los Malman continuaron la historia con el primer corte de su nuevo disco: “Sur”, uno de los más aclamados por la gente. Las voces de los artistas se funden con las del público, especialmente en su ya reconocido estribillo: “…En el Sur un adiós no es tormenta, en el Sur nuestra calma es eterna…”

Faltando poco para el final, llega el momento del recuerdo y de la emoción, cuando los cordobeses anuncian la llegada de “Abrigo”, el siguiente tema. Tomando la palabra, Agustín explicó que ésta canción la compusieron con la intención de dedicárselo a una persona que ya no está entre nosotrxs y que fue muy importante para ellos y para su carrera: su mánager Félix Cortartese. Recordando el momento de composición de la canción, las palabras cesaron para solo escuchar una enorme y respetuosa ovación en honor al homenajeado, y dicho todo lo que había que decir, la música volvió a tomar su lugar para la interpretación del antes mencionado, un tema suave con aires de rap en la parte vocal, con muchos efectos de sonido que le dan un aire electrónico, y a la vez, con una letra muy sentida y una frase muy significativa en el estribillo para los músicos y para su recordado mánager: “Tomé de abrigo al corazón…”. Junto con la ovación cerrada al terminar la canción, el “Adonde quiera que estés, enano…”, de parte de Andrés, resonó en las paredes del Roxy, y en los corazones de lxs emocionadxs presentes.
Los tiempos corrían y no quedaba mucho más para mostrar. Sin embargo, ambos músicos se guardaron el plato fuerte para el final. Primero interpretando una versión muy bien lograda y sentida de un clásico del rock nacional argentino: “Rezo por Vos”, para que delire, salte y cante el público presente a más no poder. Preparándose para el epílogo del show, Andrés y Agustín le piden a la gente que se acerque más al escenario, y sin mediar otras palabras, le dan rienda suelta a la fuerza de “Campo”, provocando así una explosión de energía tanto arriba como abajo del escenario.
Pero el final no podía ser así, porque aún faltaba presentar un tema más de “Genera”. Con ese as bajo la manga, el dúo agradeció a toda la gente que hizo posible la fecha, a lxs presentes y a su excelente equipo de trabajo por la dedicación habitual y el esfuerzo realizado en la fecha pertinente. Y cumpliendo con todo el protocolo, desataron la furia final con “Cubo”, un tema que arranco bien desde abajo, con una base bastante repetitiva, pero que sube de intensidad, y en el instrumental termina siendo bastante explosiva. Agustín pide una ronda, para cerrar el tema a puro pogo, y el “piberío” acepta enseguida. Todos saltan, gritan y empujan, mientras los músicos se zarandean de acá para allá cerrando la canción que da lugar, de una vez por todas, al final del show.
Con dos tortas entregadas por el staff de la banda, para celebrar los 3 años de trayectoria, los Malman probaron el dulce manjar, y luego de la foto final se despidieron y se marcharon del escenario abrazados y riendo. Sin duda que éstos dos jóvenes cordobeses son un claro ejemplo de superación, y de que si las cosas fluyen en un buen curso, hay que seguir apostando con el corazón, que sin importar los obstáculos que la vida ponga, con pasión y dedicación todo se puede. Y si no me creen fíjense lo que han hecho éstos 3 años de carrera, y de paso escuchen y me cuentan si están de acuerdo o no con ésta última reflexión…

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