Entrevistas

OCTAFONIC RELOADED

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Luego de casi dos años, el octeto regresa al Teatro Vorterix, esta vez con algunos nuevos singles bajo el brazo y acompañados por Todo Aparenta Normal. Charlamos con Nicolás Sorín y Leo Costa sobre el presente de la banda y demás temas.

Se los vio grabando estos días, ¿qué están haciendo?

Nico: Diabluras. Estamos preparando material nuevo, singles como veníamos haciendo. Ya por ahí a fin de año nos metemos en el estudio a pensar una obra integral.

¿Cambió la composición ahora que ya se conocen mejor todos, y que tienen algunos años de banda y dos discos, a como era al principio?

Nico: Ayuda mucho conocerlos, entre más los conozcas mejor porque vos sabés hasta dónde da cada uno y vas escribiendo para eso. Es también un reto, buscar un punto de ebullición donde le sacás lo máximo al músico y también él puede darte algo más. Siempre ayuda mucho conocerlos.

¿Ustedes saben que de afuera se los ve como una banda de músicos nerds que tocan todos re bien, no?

Nico: ¡No sé, pero no es así en realidad! Hay bandas que tocan mucho, pero mucho mejor que nosotros.

Leo: Sí, es como que se ha sobrevalorado un poco. Lo que pasa es que está el Chino (Piazza, baterista)

Nico: ¡Sí, pero el Chino es el que mejor toca de todos nosotros!

Leo: Y Hernán (Rupolo, guitarrista) que es un gran músico también.

Nico: Por eso, te digo que estamos sobrevalorados.

Leo: Por ahí hay otras capacidades que no están tan ahí sobre la mesa, más allá de ser instrumentistas. No necesariamente es lo virtuoso del instrumento, que por ahí está más oculto y que hace a lo lindo del todo que es Octafonic.

Nico: Yo creo que va por ahí. Hay mucha madurez musical, o diversidad, cada uno está muy metido en lo que hace, pero no en lo “performático”, ahí es donde creo que estamos sobrevalorados.

Leo: Es un proyecto muy diferente a otros proyectos en cuanto a la orquestación que tiene. Si vos me pedís en un asado que yo toque un tema de Octa: ¡no sé! Porque yo toco líneas, toco un pequeño cosito que hace que el pequeño cosito que toca el otro, y así, forme un todo.

Ustedes deben ser una de las pocas bandas que si uno intenta agarrar una guitarra criolla y tocar un tema, no puede.

Nico: ¡Es imposible! Rupolo por ahí puede tocar alguna, pero es como música orquestal. Es como pedirle a un tipo con una quena que se toque una sinfonía…

Igual es buscado, ¿no? Porque tampoco me imagino esas canciones saliendo de una guitarra criolla.

Nico: Sí, es la idea de Octa, que funcione como una orquesta en la que vos le ves la cara a cada uno, una orquesta en donde se mantiene la individualidad, se juega mucho con eso, con el combo de banda pero sin perder lo orquestal. Jugamos mucho con los planos y la función de cada uno.

Entonces volviendo al tema de grabar, se hace también mucho más complicado, ¿no? Porque tenés que prestar mucha atención a cómo reacciona el instrumento o los planos para hacer después la mezcla.

Nico: Grabamos como un disco pop, lo hacemos así. Cada uno toca su línea y se aprende lo suyo.

Leo: Y después no nos hablamos, nada. (risas)

Nico: Después es “hablá con mi secretaria”, pasamos el link al Dropbox y listo.

Leo: Después los videos que subimos son todos mentira.

Nico: Somos como los políticos, que se sacan la foto juntos pero en realidad nunca lo están.

¿Se divierten tanto como se ve de afuera?

Nico: La pasamos lindo, sí.

Leo: Sobre todo en las giras.

¿Cuando ingresó Alan (Fritzler, bajista) se pudo adaptar a ustedes? Porque él viene del metal.

Leo: Demasiado, diríamos. Él es metalero pero toca todo, la viola, la bata. Hubo un show donde “Slow Down” la tocó él en la batería.

¿Están todos preparados para cambiar de instrumento si algún día es necesario?

Nico: Yo creo que tendríamos que preparar algo, estaría bueno. Siempre tuvimos ganas. Pasa que nos peleamos porque todos queremos ir a la batería. Pero también se hace difícil con los vientos.

Estuvieron ampliando los vientos últimamente, ¿por qué?

Leo: Porque es una bomba…

Nico: Levanta todo, es Octafonic reloaded.

¿Qué cambió en las giras en los últimos años? Este año estuvieron tocando mucho, cosa que no venían haciendo.

Nico: El año pasado no tocamos tanto, este año se activó. Cambiaron las energías, se asentó todo.

Leo: Es como que todo el tiempo tenés que andar aceitando la forma de laburo.

Yendo al Vorterix del 27, ¿cómo se armó? ¿Cómo les llegó la propuesta?

Leo: Fue una propuesta inicial del sello, pero igual con Todo Aparenta Normal ya nos habíamos ido de gira juntos, nos conocemos.

Uno asume que se conocen hace bastante, forman parte de la misma escena.

Nico: Pero no, eh. Rupolo es un poco el que más metido está, porque los conoce un poco más que los demás, pero siempre estuvo esa cosa de colegas.

Leo: Y por ejemplo cuando tocamos en Cosquín el Chino no llegó a la prueba de sonido porque tenía otro show y nos ayudó Juani (Pablo Alfieri, baterista de Todo Aparenta Normal) y la hizo él.

Hace dos años que no tocan en Vorterix, desde la presentación de Mini Buda. Ahora que ya está mucho más asentado, ¿con qué nos vamos a encontrar?

Nico: Ahora van a ver un grupo de viejos barrigones, pelados, después de dos años.

Leo: Habla por ti…

Nico: Va a ser un show concentrado, no tan extenso, conciso. Como si fuese un Citric con mucha pulpa. La lista va a ser igual a lo que venimos haciendo, pero van a haber novedades.

De afuera ustedes se ven como una banda con total libertad, que puede hacer lo que quiere. Y de hecho hacen una música que es poco usual en Argentina.

Nico: Sí, pero se nos critica mucho por eso. Tenemos muchos haters también…

Leo: Es una mezcla de libertad, pero que requiere una conducta.

¿Y les importan las críticas?

Nico: Sí y no. No es que vamos a cambiar el estribillo porque a alguien no le gusta pero un poco jode, la verdad es que sí. Donde uno tiene que hacer quilombo es donde está el político, donde está alguien que está robando algo, no donde está la música, de última no pongas play, no es tan grave. Y a veces está esta cosa de que se ataca por todo, es mucho una cuestión de encasillamiento. Y nosotros no lo vemos tan así, tratamos de destruir todo eso y agarrar un poco de lo que más nos gusta de cada uno. Atrasa un montón.

Leo: Sí, el ponerse una bandera justamente cuando estás escuchando una banda que lo que te propone es no tener una bandera. Desprejuiciate.

Nico: Tenés bandas como Tan Bionica, por ejemplo, que se super estigmatizan. Es realmente una banda que hace pop y lo hace muy bien. Los nombro a ellos pero pueden ser un montón de bandas. Igual también creo que se está rompiendo un poco todo, como esta fecha del viernes donde la gente se acerca a ver dos bandas que no tienen mucho que ver en sí. Pero sigue molestando un poco.

Entrevista por: Laila Mason y Santiago Abregú

 

Fotografías por: Fotopabli 

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